Dorsalgia o dolor dorsal, masaje con pelota

El dolor dorsal aparece con mucha facilidad, sobre todo cuando perpetuamos las malas posturas. Mediante 4 técnicas aprenderemos a descargar la musculatura y aliviar la tensión localizada en esta zona, masajeando los músculos mas importantes.
Os recomendamos realizar este agradable masaje cuando lo necesitéis, para calmar vuestro dolor o simplemente para daros un momento de relajación.

Necesitaremos dos cosas, un tapiz o alfombra delgada, donde poder apoyar nuestra espalda. De esta manera la pelota rodará mejor y seremos mas
precisos en la aplicación de las técnicas, y una pelota. La pelota puede ser de tenis, de golf, o de gomaespuma, dependiendo de su tamaño
y su dureza las sensaciones serán diferentes. Os animo a probar con varias pelotas hasta encontrar aquella que se adapte mejor a vuestras necesidades.

Cuanto mas pequeña sea la pelota, mayor precisión obtendremos en el tratamiento muscular.
Cuanto mas grande sea, mas general y mayor sera el área de tratamiento.
A mayor dureza de la pelota mayor profundidad de las técnicas y a menor dureza menor profundidad, sin embargo la sensibilidad de cada persona juega un papel esencial en la elección de la pelota, ya que al aplicar las técnicas debemos sentir molestia, nunca dolor.
Elige la pelota que mas se adapte a tus necesidades y en cuanto te acostumbres al masaje, progresa en dureza para garantizar una mayor profundidad y efectividad de la técnica.

La espalda cuenta con numerosos músculos, superficiales y profundos, en este vídeo aprenderemos a tratar los grandes protagonistas del dolor dorsal, que son el trapecio medio e inferior, los romboides y el angular de la escapula. Adicional mente aprenderemos a masajear los músculos del hombro,
algo muy útil en problemas de hombro.

Comenzamos con la primera técnica, dirigida al musculo trapecio, un gran musculo que se extiende desde el cuello hasta casi la zona lumbar, es el mas superficial de todos, para su tratamiento recomendamos una pelota grande, de dureza media.
Nos tumbamos boca arriba, y colocamos la pelota justamente entre la escapula y la columna, del lado que queramos tratar. Dejamos los brazos apoyados a ambos lados del cuerpo. Desde esa posición realizamos pases verticales, de arriba hacia abajo, sintiendo la presión sobre nuestro trapecio, notando como la tensión desaparece. Si damos con un punto de mayor dolor, debemos detenernos y dejar que todo el peso del cuerpo caiga sobre
la pelota, manteniendo esta presión durante 45 segundos, de esta manera lograremos la liberación del punto. En ocasiones estos puntos también puede producir un dolor irradiado. Recomendamos realizar esta técnica durante al menos 3 minutos, trabajando con mas insistencia sobre los
puntos o regiones que encontremos mas tensos.

La segunda técnica va dirigida a los músculos romboides, muy castigados por los hábitos posturales que tenemos. Se encuentran entre la escapula y la columna directamente mas profundos que el trapecio. En esta ocasión debemos colocar la pelota en el borde interno de la escapula podemos localizarlo fácilmente, si realizamos un movimiento de rotación con el hombro. Nos tumbamos sobre la pelota, y cruzamos los brazos por delante, de esta manera estiraremos los romboides accediendo mas fácil su acceso y su tratamiento. Desde esta posición realizamos pases horizontales,
moviendo nuestra espalda de lado a lado, desde la columna hasta la escapula. De nuevo si damos con un punto de mayor dolor, debemos detenernos y dejar que todo el peso del cuerpo caiga sobre la pelota, manteniendo esta presión durante 45 segundos, de esta manera lograremos la liberación del punto.
En ocasiones estos puntos también puede producir un dolor irradiado.
Recomendamos realizar esta técnica durante al menos 3 minutos.

La tercera técnica va dirigida al musculo elevador de la escapula, exactamente a su inserción en el angulo superior de la escapula. Esta inserción es un lugar de dolor muy común, para liberarlo, colocamos la pelota justo al lado del angulo superior de la escapula, podemos encontrarlo como una punta triangular realizando una palpación de nuestro hombro por detrás, para facilitar su localización podemos hacer movimiento circulares con el hombro.
Nos tumbamos sobre la pelota, cruzamos los brazos por delante para facilitar su tratamiento, y elevamos ligeramente las nalgas para lograr una mayor presión y profundidad en la técnica. Sabremos que tenemos bien localizada la pelota, si esta nos causa dolor. Mantenemos la presión durante 45 segundos, sintiendo como la región se relaja progresivamente.

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Categoría: SALUD.TV Domingo 3 de Enero del 2016